Vinos Orgánicos en la Botica del Ángel

La bitácora del vino fue invitada a participar de la 6ta edición de la Feria de Vinos Orgánicos llevada a cabo en la mítica Botica del Ángel, casa-museo de Eduardo Bergara Leuman, en pleno barrio de Monserrat.

La feria, con la presencia de 28 bodegas, busca dar a conocer e incentivar el consumo de vinos producidos por bodegas argentinas que optan por un sistema de producción amigable y responsable con el medio ambiente a través de la producción orgánica (aquella que carece de prácticas agresivas e invasivas desde el viñedo, en los cuales herbicidas, pesticidas y fertilizantes o cualquier producto tóxico industrial están vedados), biodinámica (basada en las teorías de Rudolf Steiner quien hace hincapié en la interrelación entre suelos, plantas, animales, tratando al viñedo como un sistema en equilibrio, combinando la medicina, la homeopatía y la astrología), natural (aquellos vinos cuya fermentación se realiza sin ningún tipo de intervención, sólo con levaduras indígenas -naturales de la uva-), comercio justo (sistema comercial que busca una mayor equidad prestando especial atención a criterios sociales y medioambientales), y otras iniciativas innovadoras.

La experiencia vivida en esta feria es muy singular y atractiva, para poner en contexto, la Botica del Ángel supo ser un espacio teatral y de exposiciones. Hoy convertido en museo, en sus 33 ambientes alberga mas de 2.000 objetos de arte, donde sorprenden obras de muchos artistas plásticos: Raúl Soldi, Antonio Berni, Luis Felipe Noé, Marta Minujin, Guillermo Roux, Juan Carlos Castagnino, Carlos Gorriarena, Josefina Robirosa, Héctor Borla, Juan Carlos Benitez, Eduardo Pla, Raúl Lozza; manuscritos de Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato, Manuel Mujica Lainez; así como también recuerdos de actores y cantantes, algunos de los cuales debutaron en La Botica como Susana Rinaldi, Marikena Monti, Nacha Guevara, Leonardo Favio, entre otros.

En este mágico lugar, que a uno lo transporta a distintos momentos de la historia argentina, se emplazaron los distintos stands que nos permitieron degustar vinos cuya elaboración está comprometida con el medio ambiente.

Entre las novedades nos encontramos con la participación de productores de Tinogasta, Provincia de Catamarca, quienes contaron con un espacio exclusivo para presentar su proyecto “Tinogasta es vinos”, el que incentiva a los productores locales a comenzar su camino hacia lo orgánico. Allí pudimos probar los syrah de “Alto Abaukan” y “Finca la Gloria”, cepa que se da muy bien en la provincia referenciada. En ambos casos los vinos mostraban frescura y redondez, con presencia en boca y nariz muy aromática. De igual modo, el joven malbec de Don Vega, bodega de emprendimiento familiar, nos atrajo gratamente.

También de Catamarca, desde la localidad de Fiambalá, probamos los vinos de Cabernet de los Andes. Aquí comenzamos degustando su Torrontes de la línea Tizac, el Syrah y Malbec de la línea Vicien, y sus tope de gama, el malbec y cabernet savignon de la línea Plenilunio cuya cosecha se realiza a la luz de la luna llena en Semana Santa, en el marco de una fiesta popular donde los turistas y lugareños participan del proceso de cosecha.

Seguimos recorriendo y en el primer piso hallamos la bodega “La Celia” pionera en la producción de vino en Valle de Uco, provincia de Mendoza. En la feria estuvo presente con un blanco de pinot grigio muy frutado y fresco. Entre los tintos degustamos el cabernet frac de su línea Pioneer, con aromas frutales y simples, con buen cuerpo en boca, jugoso y redondo. Continuamos con el blend de la misma línea malbec-cabernet franc y finalizamos con su malbec Elite, vino elegante que destaca las mejores uvas malbec provenientes de su finca ubicada en la Consulta a 1.100 m. s. n. m.

En el mismo piso nos encontramos con el debut en la feria de Tres Wines, proyecto dedicado a la exportación con una línea certificada orgánica y otra con gran compromiso social. Aquí sus vinos procuran un balance entre tres pilares: respeto al medio ambiente, contribución a la sociedad y sustentabilidad económica, de esta forma las uvas adquiridas para sus distintas líneas siguen dichas premisas. Como nota de color, las etiquetas de sus vinos están muy bien logradas, maridando su atractivo con el buen vino presente en cada botella.

En el segundo piso un clásico como Cuvelier de los Andes, con sus vinos de Valle de Uco, se hicieron presentes en la feria por primera vez. Mientras que en la vereda de enfrente se hallaba el fiel participante Kaiken con sus dos íconos, Mai malbec y el Ultra cabernet sauvignon; así como los vinos de la misma bodega, pero del lado chileno, Viña Montes, con sus líneas Montes Alpha sirah y el Other Limits carignan-granache-mouvedre.

Asimismo, tuvimos la oportunidad de degustar otros ejemplares provenientes del Valle de Uco de bodegas como Ánimal Organic Vineyard, Domaine Bousquet, La Coste de los Andes, Masi Tupungato, Siesta en el Tahuán, Stella Crinita. Mientras que de Lujan de Cuyo probamos vinos de Chakana, Familia Cecchin, Picum. De La Paz a bodega Vinecol y de San Rafael a la bodega Finca Dinamia, mientras que encontramos otras mendocinas como Jasmine Monet, Vinos de Luz y Andillian.

La feria fue la oportunidad no sólo de probar grandes vinos sino de conocer un proyecto donde la sustentabilidad y el medio ambiente son protagonistas. ¡Muchas gracias por la invitación!!

 

Paulita Lima

Comunicadora del vino 

Apasionada por vid y los frutos de su transformación,  ávida por transmitir el mundo del vino. Escritora por vocación, realizó programa intensivo de Sommelier en la EAS (Escuela Argentina de Sommelier), y otros cursos en la EAV ( Escuela Argentina de Vinos).

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