La experiencia Vinos Barroco

La Bitácora del Vino fue invitada a participar de la degustación de Barroco Wines. El evento tuvo lugar en Vinosfera Wine Gallery, wine bar ubicado en pleno corazón de Palermo. La cata fue dirigida por Roberto Romano, el mentor de este auspicioso proyecto, quien nos presentó cinco de sus vinos en el marco de una entretenida y descontracturada charla.

Al llegar, Miguel, sommelier de Vinosfera, nos recibió con uno de los espumosos de la bodega, Aether Brut Nature 100% Pinot Noir 2013 de San Patricio del Chañar, Neuquén. Color piel de cebolla, bien brillante y con aromas a pan tostado, masa madre y algo cítrico, entró en boca como una delicada y refrescante mousse, saboreándose sorbo a sorbo.

A continuación y aún con la copa de Aether en mano, nos invitaron al subsuelo del lugar, donde nos esperaba una mesa cuidadosamente preparada con quesos, panes y otras delicatessen que nos permitirían jugar con los maridajes.

Comenzamos con una breve reseña del nacimiento del proyecto, donde Roberto nos contó como su flechazo por un Viognier, que probaríamos al cierre de la noche, dio inicio al desarrollo de una marca de vinos que busca, a través de pequeñas producciones, llegar al consumidor que ansía degustar vinos con espíritu propio. Mientras tanto, en copa, comenzábamos a descubrir el primer vino tranquilo de la noche: Barroco Aire, Blanc de Blancs 2018, del Valle de Uco, Mendoza. Este corte de Marsanne, Roussanne y Viognier, fermentado en barrica de roble francés, lo que  le otorga una complejidad y un volumen no habitual en un vino blanco, además de hacerlo irresistible invita a ser maridado con comidas potentes como guiso de lentejas o bien un carré de cerdo con cebollas caramelizadas.  

Luego llegó el turno de los tintos, primero un Barroco Malbec de Zona,  los Chacayes 2017, Valle de Uco, Mendoza. Con sus 18 meses de paso por barrica, en nariz se mostraba frutado y muy floral, donde la violeta era protagonista. En boca se siente sabroso y expresivo, con buen volumen, de final prolongado y retrogusto frutado.

El segundo, Barroco Revelaciones Cabernet Franc, los Chacayes 2017, Valle de Uco, Mendoza. Este señor Cabernet Franc con sus 22 meses de paso por barrica se percibe goloso y opulento. Complejo, con aromas a chocolate y en boca unos taninos amables, no obstante, tras el segundo sorbo demanda comida, esto es, un buen asado con hueso. 

Para el cierre, la frutilla del postre resultó ser el vino artífice de este gran proyecto, Barroco Viognier 2012, Luján de Cuyo, Mendoza. Un vino que pese a sus siete años se mostraba en su máximo esplendor, vivo y fresco. Un vino fermentado en barricas y estacionado un año con lías en tanque de acero inoxidable, se brindó expresivo y vivaz. Con aromas a tostado y algo mineral, en boca sabe muy fresco y con notas vegetales, lo cual permite derribar dos mitos: primero, que un vino blanco no puede estacionarse y segundo, que con tapa a rosca no va a evolucionar. La clave está en cómo está hecho y aquello que se buscó en el proceso de elaboración.  Este vino, del cual sólo quedan 50 cajas, será próximamente lanzado al mercado con el lema “Ahora o Nunca”, revela la elevada calidad que los vinos argentinos son capaces de obtener.

Habiendo conocido la historia y probado los vinos Barroco Wines los invito a vivir su propia experiencia y descubrir todo lo que tienen para dar estos excelentes vinos. ¡Salud y hasta la próxima!

Paulita Lima

Comunicadora del vino 

Apasionada por vid y los frutos de su transformación,  ávida por transmitir el mundo del vino. Escritora por vocación, realizó programa intensivo de Sommelier en la EAS (Escuela Argentina de Sommelier), y otros cursos en la EAV ( Escuela Argentina de Vinos).

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