Albrío, EL show de los 10 años (Cobertura)

Albrío presentó el primer concierto que forma parte del #10añostour en la sala de conciertos del Club Lucille. La banda de Avellaneda festejó su primera década a puro pop-rock y con invitados sorpresa.

La fachada del Club Lucille, ubicado en el corazón de Palermo, explota de gente que viene exclusivamente a festejar este aniversario. En esta noche, particularmente cálida y para nada otoñal, se percibe desde temprano la buena vibra que supone este festejo.

A las 0.30 am se abren las puertas de la sala de conciertos.Nos recibe la barra y sus bebidas espirituosas, y una lista preparada para calentarnos los oídos: Like of fire de Nirvana, Don’t Bring Me Down de Electric Light Orchestra, entre otros temas, suenan como ambiente y son el indicio de una noche de buena música. De a poco van entrando los fans, con remeras y gorras de la banda. Una o dos piedritas de strass en la frente son identidad de la tribu que sigue a sus ídolos desde hace ya una década.

A la 1 en punto sale la banda, y Nahuél Iervasi va directo al piano. “Y mi lugar es este momento!” corea el público en Increíble, el tema que abre esta noche y es el cierre de su álbum debut, Ciudad. Melodía perfecta para comenzar el aniversario. La lista sigue con Estar o no estar y En mi memoria. Bajamos un cambio con la sensibilidad característica de la banda. Se mantiene el clímax con Uh!, la primera canción que interpretan del álbum Lo que descansa en la distancia. A continuación, Nahuel anuncia Crece un árbol. Más eléctrico y enérgico, este tema producido por Abril Sosa nos hace sacudir la cabeza y corear el estribillo.

El cantante agradece por estos diez años en nombre de toda la banda y comenta que sigue Suplicio, una de sus primeras composiciones. De inmediato nos golpea la bata bien potente de Francisco Ramos y nos dejamos llevar por los solos de Diego Galli. El regreso sorprende a tres voces: a Nahuel y Diego se suma Francisco Carbone, quien adquiere el protagonismo de ese momento. El bajista tiene su propia hinchada. Sigue Para mis días. Se incorporan a la formación Paula Corrarello y Fiorella Mutti en violines, y Valeria Noguera en el cello. Las cuerdas endulzan Manhattan y Morir antes de tiempo. «Temazos!»escucho que dicen alrededor. En Música en el viento las cuerdas son las protagonistas. Acompañadas solamente por dos voces, crean la atmósfera sensible que requiere esta canción. Después de la intensa emotividad, los músicos nos dejan por unos minutos. Tal vez para tomarse un momento luego de bajar este cambio. No se puede seguir así nomás. Pero el público reclama a sus ídolos y la banda regresa con Pasajeros.

La noche continúa con De Hombre a humano ynos la vuelven a subir. Con notas oscuras y luces bajas, la canción relata una historia distópica. Hacia la mitad del tema entra en escena Paula Ciruzzi. La bailarina revienta el escenario al tempo de la bata, con un zapateo entre tap y flamenco. Sigue Las Musas y se mezcla el sonido de los tacos con un pop lúgubre. El público le canta a sus ídolos: «las musas me hablan de vos…». Ya sin las deidades, comienza Malvinas. El tema invita a la reflexión.  A mirar al cielo, para ver menos fuego, aunque no haya tiempo.

El cantante nos anuncia que se viene un tema que nos encanta. En Casi una eternidad se suma Ivan Carreras en trompeta, quien dibuja en espirales un solo que se mezcla con la voz en el estribillo. Sigue Baudelaire y los fans la agitan en clave pop/rock. Para hacer El Lugar llega otro invitado. Francisco Ruiz Barlett, en voz, pandereta y arreglos de piano, le da al tema el toque funk-rock que hace estallar la noche. A su término, Nahuel pregunta: «alguien escuchó el nuevo tema?». De pie de nuevo, single publicado este año, es un funky tenebroso que nos hace bailar una vez más.

El tema homónimo a la banda, Albrío, es el siguiente en la lista. Pero nadie imagina lo que se viene. Hacia la mitad de la canción, la letra grita «yo quiero silencio». La sala queda en total obscuridad y los instrumentos se detienen bruscamente. El cantante baja del escenario y se mezcla con la gente. Entre la multitud, se choca a una chica vestida con una túnica y tres piedras de strass en el chakra de la frente. Y como escribiera Girondo, se acometen, se enlazan, se entrechocan. Los dos se enfrentan y se aguantan la mirada. Nosotros observamos en silencio absoluto. Ella le dice algo al oído que nadie más escucha. Se contemplan, se inflaman, se enloquecen. Él sonríe y nos transmite paz. Se adormecen, despiertan, se iluminan. Ella se aleja y arroja un puñado de plumas al aire, que hace estallar la música y las luces de toda la sala. La performance inesperada nos viaja a otro universo, lejano de esta ciudad. Relata una historia fantástica en un minuto (o quien sabe cuántos segundos). Nos conmueve, atrapa y desconcierta. Las plumas todavía flotando nos despiertan de esa ensoñación para volver a rockearla.

Para cerrar suenan Arrabal y De las letras. Un hit atrás del otro para hacer explotar Club Lucille. Como bis, Ciclo. Yse arma el pogo. Y si, es un clásico! El cantante se anima al stage diving. La noche es una fiesta. Y ahora, en serio, y aunque la gente pide más, el show cierra con El Miedo. Todo es alegría y agradecimientos por parte de esta banda formada en 2009. La sala estalla en aplausos. Los músicos se despiden, no sin antes sacar la selfie con el público como paisaje de fondo.

Esta noche vivimos un aniversario eléctrico y lleno de sorpresas: 10 años de música de Albrío, a sala llena y entradas agotadas.

Albrío – El show de los 10 años

27 de abril de 2019

Sala de conciertos del Club Lucille. Gorriti 5520, Palermo.

Integrantes:

Nahuel Iervasi (voz, guitarras y teclados), Diego Galli (guitarras y coros), Francisco Carbone (bajo y coros) y Francisco Ramos (batería).

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Spotify

https://bit.ly/2vGa5IH

Columnista Invitada:

Nora Lobo.

IG @noritalobo89

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