La Grela, en Especial Club Cultural (cobertura)

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No soy de las que piensan que el cumpleaños se puede festejar un día antes, tampoco un día después, pero qué podemos hacer cuando el día de la celebración todo se complica y pasan cosas terribles y cuando el que cumple es tu suegro y sentís que le fallaste. Entonces, al día siguiente ya no es su cumpleaños, pero los astros ahora se alinearon, las cosas salen bien y pensás que todavía estás a tiempo, pensás qué le apasiona? El billar, el tango y ahí se enciende una luz de esperanza, pero no es fácil, aunque estamos en Buenos Aires, pero no queremos un show de tango para turistas, queremos vibrar, que nuestro homenajeado se emocione que toque su fibra mas íntima. De pronto sucede el milagro y en la búsqueda aparece La Grela en la página de la Bitacora del Artista y me entusiasma, busco su música y me gusta, y en un ratito nomás los mecanismos están listos para el festejo, para la sorpresa y qué sorpresa. Llegamos a El Especial Bar y los músicos estaban ajustando el sonido, sonaba Taquito Militar y la magia estaba en el aire, piano, contrabajo, bandoneón, violonchelo y violín, en un escenario íntimo y cálido. Ya con el público acomodado en sus mesas y un poco ansiosos, comenzó el disfrute, primero el quinteto nos regaló Milonga de mis amores y varios tangos clásicos que La Grela fue entregando en un clima perfecto, la cercanía con los artistas permitían distinguir en sus caras las sonrisas propias de las que vienen del alma, pero todavía no había llegado lo mejor, quién lo hubiera dicho? El pianista presentó a la artista invitada de la noche y desde el público salió ella, Inés Cuello, humilde y sencilla tomó el micrófono que había quedado bajito para su altura y con voz chiquita dijo “hola”, paradójicamente la voz se hizo gigante al entonar Flor de Lino, Cuesta Abajo, Fruta Amarga, se animaron al folclore nada mas ni nada menos que con Zamba para olvidar, ahora eran seis artistas gigantes sobre el escenario, desde el público nadie podía creer lo que se estaba viviendo, había un clima muy familiar con gente de todas las edades, hasta niños que miraban como hipnotizados por la música. Sonaron tangos clásicos y temas propios, como Catorce llaves, milonga de Pablo Fraguella, pianista del quinteto. Se animaron a Yo quiero ver un tren, del Flaco Spinetta en formato de tango, cerrando con Adiós Nonino una noche mágica que nunca olvidaremos y que fue la primer noche de otras que seguramente muchos espectadores podrán disfrutar los próximos viernes de abril en El Especial Bar.

Gracias por la recomendación de la Bitácora, Gerardo, en agradecimiento te envío la crónica que tan amablemente me invitaste a hacer, espero te guste, el espectáculo es altamente recomendable, yo que vos aceptaría la invitación de ir a verlos, sdos!!!

Cronista Invitada: Mariela. Muy feliz cumpleaños!!!!

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