LA YEGUA MUERTA De Bernardo Cappa

El viejo es un pastor evangélico que fue echado de la iglesia donde predicaba por haberse quedado con dinero. Ahora está exiliado en el teatro de un pueblo donde conoce a una actriz con un gran parecido a Eva Perón quien lo inspira a crear un plan para hacer posible su regreso: filmarán un video, con la ayuda de sus hijos, donde el viejo resucitará a este icónico personaje. La proyección se hará mientras el nuevo pastor predique, y ante tal milagro los fieles absortos pedirán su vuelta. A las grandes ideas, ridículos pormenores, hacen que su ejecución sea más graciosa que posible.

Autor: Bernardo Cappa

Actúan: Tomas De Jesus, Maia Lancioni, Jorge Prado, Gustavo Sacconi, Daniela Salerno, Cecilia Tognola

Músicos: Damián Ferraro

Musico suplente: Gabriel Illanes

Diseño de vestuario: Maricel Aguirre

Diseño de escenografía: Félix Padrón

Diseño de luces: Aquiles Gotelli

Asistencia de dirección: Agustina Dalmasso

Producción: Pablo López

Dirección: Bernardo Cappa

ESTRENO: 30 de marzo 2019

Funciones: sábados 22.30 hs.

Duración: 70 minutos

Centro Cultural de la Cooperación

Av. Corrientes 1543

Entradas por boletería de miércoles a domingos

Formas de pago: Efectivo y tarjetas Cabal, Visa, Mastercard y American Express.

Abonando con tarjeta de crédito o débito Cabal Credicoop, 50% de reintegro en todos los espectáculos

2×1 con Club la Nación

Descuentos para estudiantes y jubilados, presentando carnet.

Cartelera: Información telefónica al 5077-8077

Entrada: $ 250

Palabras del autor y director

La gente necesita creer en algo. Si ella resucita todo volverá a tener sentido, el aire entrará puro y fresco a nuestros pulmones y nos sentiremos mucho más aliviados sin el peso de la cruz. No necesitamos siquiera que sea verdad, con el simulacro nos alcanza, no soportamos más la transparencia del mal.

¿Y si Dios no murió? ¿Si todo este desastre es porque nosotros dejamos de creer en él? ¿Podremos arrepentirnos? Tal vez nos dejes Señor decirte que sólo fue un momento de pedantería, creímos que era posible vivir sin vos, que nuestras ideas podían más que tu misericordia, queremos decirte que no es así, queremos volver a tener la certeza de tu existencia, al menos eso, sino una angustia que nos persigue como un perro hambriento nos obliga a pensar en crímenes horrendos, volvé Dios, por favor y perdónanos, no hicimos más que estupideces.

No usamos escenografía para ficcionalizar el espacio, usamos el teatro del Centro Cultural de la Cooperación tal cual es, situando a los personajes en ese espacio. Usando sus cortinados y sus puertas tal cual son. Lo que hacemos es imaginar que está en un pueblo y que lo que intentan filmar es para llevar a Bs. As que no está tan cerca. La imagen de la ficción es de una potencia emocional arrolladora, los espectadores tendrán el mismo deseo que los personajes y querrán que eso que sucede sea verdad.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*