El Cabildo de Buenos Aires – Monserrat – CABA

El edificio ha sufrido varias modificaciones. Las primeras referencias del Cabildo son de principios del siglo XVII. Para 1608, sus paredes eran de adobe y techo de paja. Su interior se encontraba dividido en dos: un salón para reuniones y otro que funcionaba como cárcel.

Los techos de tejas llegaron dos años más tarde, para que, a mediados de siglo, el Cabildo tenía balcón y torres de madera y barro.

En 1725, este edificio se encontraba en muy mal estado y no quedo otra que demolerlo. En su lugar comenzó a construirse uno nuevo, y fue a partir de un proyecto del italiano Andrés Blanqui. Y fue así que comenzó a tomar forma el Cabildo tal cual como lo vemos hoy en día.

En 1748 había estado listo el primer piso y fue en 1773 cuando apareció la torre. En su entonces era algo más alta de lo que se conoce en la actualidad. Su cúpula era cubierta por un techo de lata. Ese fue el cabildo de los patriotas de 1810, como así también esa fue la época de su mayor esplendor. Cabe mencionar que el Cabildo como institución fue derogado en 1821 y a lo largo de 60 años estuvo funcionando domo un edificio administrativo. En el año 1894 se eliminaron tres arcos del ala norte para hacer lugar a lo que es hoy la av. de Mayo.

En 1931 fueron demolidas tres alas del lado sur, por el trazado de la avenida Julio A. Roca, popularmente conocida como diagonal sur.

En 1940 el arquitecto Mario Buschiazzo realizó la última reforma importante del edificio que es la que vemos hoy en día. Este rescató parte del diseño original de Blanqui. Ahora desde 1938 el Cabildo alberga la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos. También alberga el Museo Histórico Nacional del Cabildo de Buenos Aires y de la Revolución de Mayo.

Museo Histórico Nacional del Cabildo

El museo ocupa el mismo edificio donde en su momento funcionó el Cabildo de la Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires, capital del virreinato del Rio de la Plata. Fue en el año 1939, que se abre al público por primera vez. Solo se habilitaron las salas de la plata alta, para festejar el Sesquicentenario de la Revolución de Mayo (1960). Una ley del Congreso nacional legalizo su creación y jurisdicción nacional.

Si hablamos del patrimonio del museo, podemos decir que está conformado por el propio edificio y por sus colecciones integradas por los documentos, pinturas y objetos que datan del siglo XVII al XX. En la sala dedicada al cabildo como institución se ve reflejada la actividad que se realizaba en tiempos de la colonia española.

Los objetos que podemos encontrar son el estandarte Real, y el arca de Caudales, donde se guardaban las monedas recaudadas por el Cabildo a través del cobro de los impuestos.

Guarda también, el reglamento de Milicias de 1801, este documento describe cómo debían conformar los ciudadanos los cuerpos armados, para entrar en combate si es necesario defender la ciudad.

Para los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo, se realizaron trabajos de refacción y entre las novedades se incorporan, unos sistemas modernos interactivos de comunicación que favorecen la participación del público.

Este museo cuenta con dos pantallas táctiles, una con la imagen del cuadro del “Cabildo Abierto del 22 de Mayo” y otra pantalla con las localizaciones de los puntos geográficos más importantes de la Ciudad de Buenos Aires en el año 1810 y su ubicación en 2010.

Plaza de Mayo – Monserrat – CABA

Si de plazas se trata, la Plaza de Mayo es la más antigua de la ciudad de Buenos Aires, como también sin lugar a dudas es el escenario por excelencia de todos los acontecimientos políticos y sociales más importantes de la historia argentina, exceptuando la declaración de la independencia.

 Su nombre proviene, en homenaje a la Revolución del 25 de Mayo de 1810, que claro está que ocurrió en esta misma plaza. Dando inicio a la gesta por la independencia del nuestro país.

También es el lugar donde por segunda vez fue fundada la ciudad de Buenos Aires, allá por el 11 de junio de 1580, por Juan de Garay, Con el Nombre Ciudad de la santísima Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Ayres.

Fue así que alrededor de esta plaza fue creciendo una primitiva aldea, hasta que se convirtiera en el centro político más importante del país.

Mapa del Obelisco a Plaza de Mayo.

Alrededor de la Plaza de Mayo se encuentran ubicados varios edificios históricos y gubernamentales. Entre ellos están el Cabildo, la Catedral Metropolitana (Donde celebró misas el Papa Francisco por casi 20 años) la Casa Rosada (Casa de Gobierno) donde se encentra el célebre balcón de perón y Evita, el Palacio de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cede central del Banco de la Nación Argentina, Oficinas de la AFIP, Y sede del Ministerio de economía de la Nación, entre otros edificios que rodean la Plaza de Mayo.

Desde el año 1890, que se realizó el primer acto político, por parte de la unión Cívica, lo que hoy conocemos como la Unión Cívica Radical. A partir de entonces se ha convertido en escenario de grandes manifestaciones sociales. En el año 1977, fue el lugar elegido por las Madres de Plaza de Mayo, para reclamar por sus hijos desaparecidos durante la última dictadura militar que sufrió el país.

Justo en el centro de la plaza se encuentra la Pirámide de Mayo, monumento construido en 1811 para celebrar el primer aniversario de la revolución de mayo. Siendo reformado en 1856 por el artista y arquitecto Prilidiano Pueyrredón. Si observamos de la pirámide hacia la casa de gobierno vamos a observar el monumento a Manuel Belgrano quien fuera el creador de la bandera Nacional.

Una de las curiosidades que tiene la Plaza de Mayo, es que hasta poco después de la Revolución de Mayo de 1810, se hacían corridas de toros, y hasta mediados del siglo XIX, los habitantes de la ciudad no se animaban a acercarse al baldío vecino a la Catedral, porque se le temía a los espíritus que vagaban por ahí. Era lo que se conocía como el “Hueco de las Ánimas”, descampado que desapareció por la construcción del primer Teatro Colón, inaugurado en 1857.

Colegio Nacional Buenos Aires – Monserrat – CABA

A tan solo 350 metros de Plaza de Mayo se encuentra el Colegio Nacional Buenos Aires. En su origen se llamaba Colegio Máximo de San Ignacio. Cambiando luego su nombre a Real Colegio San Carlos.

Ocupa este solar desde 1662, pero el presidente Bartolomé Mitre firmo un decreto por el cual es Estado argentino se hacía cargo de la institución. Finalmente, a comienzos del siglo XX, se transfirió este colegio a la órbita de la UBA, cambiando su nombre al que lo conocemos en la actualidad. El edificio actual fue proyectado por el arquitecto francés Norberto Maillart en 1918.

Su antiguo edificio estilo colonial en el que Miguel Cané relatara sus vivencias funcionó hasta que la nueva construcción fuese terminando. Este fue planeado y ejecutado en plena euforia del Centenario.

En el año 1908 había realizado un concurso para construir la nueva sede central de la UBA y el Colegio Nacional, dando como nombre a la Manzana de la Luces, la cual incluiría los terrenos con edificios coloniales en la calle Perú.  Pero al final la propuesta del arquitecto Gino Aloisi, fue abortado y no se realizó el proyecto de la instalación de la UBA en el mismo solar.

En la actualidad, el Colegio Nacional de Buenos Aires es uno de los establecimientos de educación secundaria más prestigiosos de la Ciudad.

 Las visitas guiadas se reservan únicamente a través del formulario web.

Horarios: sábados a las 13:30 hs y jueves 17:30 hs. Por el mes de marzo, martes 17:30 hs.

Valor de la visita: $50.

Cupo máximo: 35 personas.

Teléfonos: 4331-0734/0733/1290 int. 512/524

Dirección de correo electrónico: visitasguiadascnba@gmail.com

Atención

Por favor, presentarse 10 minutos antes del horario pactado.

Por disposición de las Autoridades es indispensable presentar el DNI o CI para ingresar al Colegio.

Recordar la prohibición de ingresar al Colegio vistiendo musculosas, ojotas, camisetas de equipos de fútbol

Bodega y Cava Weinert, un viaje en el tiempo.

En la Provincia de Mendoza es posible viajar en el tiempo. Y así lo hicimos al llegar a Lujan de Cuyo, a poco más de 25 minutos en auto desde la capital mendocina, al encontramos con la Bodega y Cava Weinert, apellido de su actual propietario, el brasileño Bernardo Weinert. Tras cruzar su portón negro emerge una estructura arquitectónica que data de 1890, abarca tanto la bodega como la casa patronal, ambas con ladrillo a la vista combinado con óculos, nichos, ventanas geminadas, portada con pilastras almohadilladas y abrazadas por un inmenso jardín.

Fuimos recibidos por Maxi, encargado de llevarnos a recorrer el presente de este pintoresco lugar. Al ingresar a la bodega nos encontramos con las piletas de epoxi, donde se realiza la fermentación, proceso por el cual el mosto de uva se transforma en vino. La particularidad de esta bodega es la pileta vacía a la que se puede acceder y apreciar, en toda su dimensión, el corazón mismo donde la alquimia tiene lugar. A continuación, nos dirigimos hacia los toneles donde los vinos reposan para luego ser embotellados, con la singularidad de que, en su totalidad, están construidos de roble europeo. Posee en su haber 235 toneles, algunos de 2.200lts de capacidad y otros, de 6.000lts, donde los más nuevos tienen 32 años, siendo los más antiguos de 42 años. La primera sorpresa que nos llevamos fue al divisar, entre el conjunto de cubículos, hacia el final del pasillo, aquello que doy en llamar: un “súper tonel”, de imponente presencia, fabricado en Europa en 1920 y que fuera transportado en barco, totalmente desarmado, unos cuantos años después, posee una capacidad de 44.000lts y ostenta el galardón de ser el más grande en el país.

Pero si ello nos resultó asombroso, fue porque aún, no sabíamos aquello que encontraríamos bajo tierra. Fuimos conducidos por una escalera y tras descender siete metros, tuve la sensación de retroceder en el tiempo, un viaje hacia el siglo XIX. Llegamos a la primera de las dos cavas que posee este fascinante lugar, recubierta de granito y con una temperatura bastante inferior a la que predominaba en la superficie, los toneles se alzaban en perfecta línea recta, unos sobre otros. La segunda cava, contigua a la primera y construida un par de años subsiguientes, sólo difería en que estaba fabricada de ladrillos, no obstante, mantenía intacta esa iniciática magia.

Maravillados, fuimos acompañados hasta la casa patronal, de estilo neoclásico español, a través de un túnel subterráneo, donde ascendimos unos cuatro metros desembocando, primero en la cava de la residencia, a tres metros de la superficie, para luego terminar de ascender por una breve escalera y llegar al salón donde llevaríamos adelante la degustación.

Seguidamente degustamos las líneas más emblemáticas de la bodega. Iniciamos con la denominada Carrascal, la más joven, con un mínimo de dos años de paso por tonel. En esta oportunidad probamos el cabernet savignon 2013, el cual, pese a sus cinco años, mantenía su frescura y la presencia de la fruta, pero al mismo tiempo derrochaba mucha personalidad. Dentro de la misma línea, pasamos al Corte Clásico Edición Especial 40 años que conmemora el aniversario de la salida al mercado de la marca. Su distingo es que contiene 11 añadas diferentes entre 2004/2017 y es un corte de malbec (55%)– cabernet savingon (30%) – merlot (15%). Al acercar la copa se apreciaba complejo y misterioso con la conjunción de esas tres cepas maravillosas, con una nariz que con el correr de los minutos no paraba de evolucionar. Luego avanzamos con la línea Weinert, un merlot 2007, con cuatro años de tonel. Pese a sus once años mantenía su frescura con notas de tomate, membrillo y frutilla, mientras que en boca se saboreaba dulce, con muy buena acidez y en perfecto equilibrio con sus sedosos taninos. Para terminar, nos trajeron la frutilla del postre, un cabernet franc 2013 de la línea Tonel Único, edición limitada (tan sólo 2.890 botellas) con cuatro años de paso en tonel. El olfato traía consigo un bouquet alucinante y complejo, tintes de eucalipto mentolado, pimiento verde y con el correr de los minutos asomaba una manzana caramelizada. En boca era gordito, con buena acidez y taninos redondos y aterciopelados. Finalmente, y luego de semejante travesía visual y sensorial, retornamos al siglo XXI llevándonos algunas botellas para que, en un futuro cercano, al descorcharlas se despierte su genio interior y de la mano de sus sabores, nos vuelva a transportar

Cronista Invitada: Paula Lima

Agradecimientos:

Agradecemos a Bodega y Cava Weinert por la excelente atencion recibida y la predisposicion a la prensa.

Flor de la V y Cherutti ovacionados en Mar del Plata – estreno BIEN ARGENTINO – FOTOS (cobertura)

BIEN ARGENTINO debutó con ovación para Flor de la V y Cherutti en Mar del Plata

Una noche muy especial se vivió en la sala del teatro Corrientes en el estreno de Bien Argentino en su versión marplatense.

El espectáculo premiado en el país y en el mundo, dirigido por Angel Carabajal, realizó su primera función con una sala colmada y la gente respondió a cada cuadro de la mejor manera: con ovaciones, carcajadas y emoción.

La encargada de romper el hielo fue Mariquena del Prado con todo su humor e histrionismo en la dosis justa para que la gente se divierta y siempre se quede con ganas de más. Alegre, simpática, atrevida y querida, el personaje fue ganando terreno en el show.

Con un gran elenco de bailarines, una pareja de cantantes, músicos en vivo y grandes figuras populares, Bien Argentino se posiciona como uno de los más grandes shows musicales con humor de la temporada.

Gabo Usandivaras demuestra con creces su talento de diferentes maneras ya que se lo puede ver bailando un chamaré, un tango o realizando un paso de comedia. Mientras que por el lado de las chicas, las impecables Yasmín Conti y Becky Vazquez brillaron en cada número y demostraron por qué fueron elegidas para participar de este show. Belleza, destreza y sensualidad son algunas de las cualidades que las bailarinas demostraron.

Uno de las sorpresas de la noche fue el cantante Julián Burgos, quien hizo emocionar a toda la sala con su versión de «Septiembre del 88» de Cacho Castaña, entre otras y fue ovacionado de pie por todos los asistentes.

Párrafo aparte merece el cuerpo de baile de la Compañía Sentires que entre boleadoras, bombos, pantallas led y coreografías modernas fue llevando al público hasta el clímax del espectáculo cuando, en medio de una cortina de agua, zapatean el himno nacional mientras se proyectan imágenes de ídolos argentinos como Fangio, Borges, Favaloro, Evita y los 44 héroes del Submarino Ara San Juan. En ese momento la sala completa se puso de pie y se produjo un aplauso tan largo que fue difícil continuar con el show.

Miguel Angel Cherutti demuestra porqué es quien es quien con solo pisar el escenario. Basta escucharlo entonar unas estrofas para que la gente se emocione, se identifique y aplauda a rabiar como sucedió con su versión de «Zamba para olvidar».

Y luego de más de 10 veranos sin hacer temporada en la ciudad, un día volvió Flor de la V a Mar del Plata y fue recibida con los brazos más que abiertos.

Bailando chacarera, zamba, haciendo un paso de comedia y realizando un monólogo emotivo recordando sus comienzos en la feliz hace 20 años, Florencia sorprende con un vestuario exquisito, con una gran frescura y el carisma intacto.

Horacio Sansivero (Mariquena del Prado) es el codirector de esta versión de Bien Argentino junto a Carabajal y la producción corre por cuenta de Juan Alzúa quien hizo una gran y diferente apuesta para este verano en la ciudad.

Al finalizar la función el elenco festejó con todo el equipo y sus familias en el restaurante Tisiano.

Las funciones serán de martes a domingo en el teatro Corrientes.

El espectáculo es para disfrutar con toda la familia y salir emocionado de sentirse más argentino que nunca.

crédito fotos CHRISTIAN HEIT