Paso de Dos De Eduardo Pavlovsky

Paso de Dos

De Eduardo Pavlovsky

Dirección: Sebastián Berenguer

La acción transcurre en el departamento de “ÉL” y ante la aparición de “ELLA”, comienza  un reencuentro donde se alternan momentos de introversión, pasión

y extrema intensidad. El Autor nos revela a los personajes de la represión más complejos y ambiguos de lo que podríamos imaginar, explorando la relación afectiva entre el torturador y su víctima. Ellos en el pasado y ellos en el presente.

Estreno: Viernes 7 de septiembre 22.30hs

Funciones: Viernes 7, 14, 21, 28 de septiembre;

Viernes 5, 12, 19 y 26 de octubre

Teatro: Centro Cultural de la Cooperación (Sala Tuñon)

Dirección: Av. Corrientes 1543

Entradas: $250 – 2×1 – Desc. Para estudiantes y jubilados.

Desc. en cartelera y club la nación.

Duración: 50 minutos

Informes: 5077-8000 – http://www.centrocultural.coop/

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https://www.facebook.com/pasodedospavlovsky/

Ficha técnica

Autor: Eduardo Pavlovsky

Actúan: Marcelo Melingo –  Paula Morales – María Fernández Vocos

Música Original: Martin Pavlovsky / Escenografía: Héctor Calmet / Vestuario: Vera Rinaldi Diseño de luces: Matías Noval / Fotografía: Sebastián Ochoa / Diseño Gráfico: Mano Leyrado /  Asistencia de dirección: Carolina Peralta / Producción ejecutiva: Horacio David-Sebastián Berenguer

Dirección y puesta en escena: Sebastián Berenguer

Dice el director sobre la propuesta artística:

Eduardo Tato Pavlovsky es uno de los máximos referentes del teatro político del siglo XX en Latinoamérica. Su mirada de la realidad, la sensibilidad y el compromiso político-social de sus obras, y la imponente presencia escénica en sus actuaciones hacen de este director, actor y psicodramatista Argentino, un personaje emblemático de nuestra historia. Es por ello que quisiera continuar representando obras de este gran artista.

Su obra “Paso de dos”, contiene en su texto espectacular, un gran contenido poético y otorga gran importancia al cuerpo del actor como emisor de sensaciones e ideas. Igual que en El Señor Galindez, El Señor Laforgue y Potestad, Paso de dos encara el problema de la represión y la tortura observadas desde la óptica del torturador y, como el rapto, el saqueo, la tortura no eran solo un mecanismo individual sino la institucionalización de la violencia de un estado y sus cómplices que querían hacer que estas conductas diarias sean normales, aceptadas y hasta valoradas.

“Personajes que encarno en mis obras –especialmente El señor Galíndez, El señor Laforgue, Paso de dos y Potestad– producen en el espectador un cierto nivel de identificación durante parte de la obra, incluso despiertan simpatía, pero luego se revelan como verdaderos monstruos de la represión, produciendo en el espectador un cierto sentimiento de fraude, engaño o ambigüedad” (Pavlovsky, Pagina 12).

En esta obra el autor explora la relación de pareja entre EL (torturador) y ELLA (víctima), donde se alternan momentos de introversión, pasión y agresión.

¿Puede una militante torturada sentir piedad por su represor? ¿Puede un torturador sentir piedad o ternura por su víctima? Y, si un torturador sintiese piedad por su víctima, ¿sería por eso menos responsable?  Estas preguntas aparecen en Tato al escribir esta pieza dramática, y la respuesta es un texto de gran pregnancia poética y de una alta complejidad en la subjetividad de los represores

“Los personajes de la represión, en su amplia galería, se nos podrían revelar más ambiguos y complejos de lo que imaginamos. Y esto sugiere una mayor complejidad en el proceso de búsqueda de creación del personaje. Existe más ambigüedad; más molecularidad en su recorrido.”(Tato Pavlovsky, nota Página 12).

Sebastián Berenguer

Comenzó su camino en el arte a los 6 años como músico multi-instrumentista. Se recibe en la Provincial de Arte Dramático como profesor de Artes en Teatro en el año 2003. Co-Fundador de EPA (Espacio de arte independiente en Bahía Blanca) Se formó en teatro con maestros como con Augusto Fernandes, Beatriz Spelzini, Eduardo Pavlovsky, entre otros. Amplía su formación con estudios de Commedia del Arte con Javier Tenias y Mónica Callejo (Madrid, España), y en dramaturgia con Cecilia Propatto.

Como director teatral fueron algunas de sus puestas: Paso de Dos; German (inspirada en la vida de German Abdala; Hombres, imágenes y muñecos; Tosco la obra teatral, El Señor Galindez; El Títere; Dos de Gambaro; Claustro una mirada sobre el teatro de la muerte, El Abrazo la milonga sin tiempo; Las personalidades de Samuel Yunque; Decir Sí, El Acompañamiento; Historia del Zoo; Compañía, entre otras.

Participo como actor en obras teatrales como: Vidas antiguas; EL Abrazo la milonga sin tiempo, Llueve; Los del patio de atrás; Tren el secreto de la Zwi Migdal; Claustro una mirada sobre el teatro de la muerte.

Eduardo Pavlovsky

Dramaturgo, director de teatro, actor y médico psicoanalista argentino. Está reconocido como uno de los creadores del psicodrama. Introdujo en su país la obra de autores como Ionesco, Pinter o Beckett, puestos en escena por su grupo Yenesí. Sus obras combinan el hiper-realismo con el absurdo de la vida cotidiana, y sus temas participan de un contenido social, político y psicológico, los tres ejes en los que sus personajes se encuentran atrapados. Durante la dictadura militar fue víctima de la censura y la persecución política. Emigró y vivió exiliado varios años en España. Al volver a Argentina entró en una cierta crisis de creación al no tener un enemigo político contra el que escribir. Algunas de sus obras suyas son La espera trágica (1961), Somos (1961), Camellos sin anteojos (1963), Imágenes, hombres y muñecos (1963), Acto rápido (1965), Robot (1966), Ultimo match (1967), La cacería (1969), Circus-loquio (1961-1970), La mueca (1970), El señor Galíndez (1973), Telarañas (1977), El señor Laforgue (1980), Camaralenta (1980), Historia de una casa (1980), Potestad (1985), Pablo (1986) y Paso de dos (1990).

Telarañas fue dirigida por Alberto Ure, y estrenada en el Teatro Payró en 1977.

Bajo la dirección de Norman Briski, Potestad se estrenó en 1985 en el Teatro del Viejo Palermo, con Eduardo Pavlovsky y Susana Evans como actores. Monólogo “psico-político”, como fue definido en Los Angeles y en Londres (donde Pavlovsky lo presentó con un gran éxito), este retrato de una personalidad en ruinas convirtió al autor y actor como el más fiel intérprete dramático de los temas que conmueven a la Argentina de la transición democrática, una condición que reafirmaría y ahondaría más tarde en la también memorable Pablo, dirigido por Laura Yusem. El tour de force interpretativo del propio Pavlovsky -que comenzaba en un tono paródico para ir revelando paulatinamente las causas del drama- retrataba de maravillas a un médico de edad mediana y alta clase media que debía pagar un alto precio por su colaboracionismo con la dictadura. Y a partir de ese escalofriante strip-tease emocional, reflexionaba y hacía reflexionar sobre la culpa y la mentira, la memoria y el crimen, el olvido y la responsabilidad. En España han podido verse, entre otras, puestas en escena de Camaralenta, a cargo del grupo madrileño Espacio Cero, y de Potestad, a cargo de la Sala Triángulo, de Madrid.

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