Entrevista a Florencia Aroldi

¿Cómo fue que surgió la idea de escribir este libro?

Celosía teatro por cuartos 15/20 , Editorial Nueva Generación, es un compilado de diez obras llamadas Breves o cortas, concepto que pongo en cuestión en las primeras páginas, las historias y los personajes, más allá del poder metafórico, tienen que ver con las realidades de los argentinos y argentinas y de cómo modifica su cotidianidad las medidas económicas que implementó el gobierno actual. Sobre todo en las personas que se clasifican a sí mismas cómo a-políticas.

 

¿llevo mucho tiempo el armado de la obra y como fue el proceso de creación?

No, no llevó mucho tiempo. El contexto que estamos viviendo me estimula para crear. Cada obra tiene su proceso creativo específico, aunque siempre la creatividad es lo que está en juego. Este contexto que es siniestro, donde se están violando los derechos institucionales, donde la gente se está quedando sin trabajo, donde los que tenemos perdemos el poder adquisitivo, donde están vaciando la educación pública, la salud pública, es un constante estímulo para la escritura, el proceso creativo comienza con la capacidad de observación, que es previa a la primera idea, o simultánea. Todo el tiempo están pasando cosas, los personajes se manifiestan en mi hoja en blanco y rápidamente se auto-convocan y casi solos se organizan en ficciones y en un abrir y cerrar de ojos ya son diálogos.

¿Qué cosa o que sensación has sentido cuando terminaste de escribirlo?

La sensación que siento al terminar una obra es la necesidad de escribir el próximo.

Básicamente y sin contarnos el final de la historia ¿Qué nos cuenta el libro?

Celosía, teatro por cuartos 15/20 habla de una clase media que se ven en situaciones extraordinarias a causa de distintas situaciones cotidianas, sencillas, chiquitas, pero que sin embargo los llevan a accionar de manera inesperada. Los personajes de estas obras se vuelven protagonistas de sus propias vidas mientras asumen la responsabilidad de sus acciones. Estos personajes están en el límite, al borde. Por eso el nombre de la obra Celosía, lo que separa, cierra, pero a la vez abre. Lo que oculta pero a la vez muestra. Lo que te hace cambiar de espacio.  La elección de la palabra Celosía tiene que ver con que juego con el límite entre el Sainete y el Grotesco. En el primero la acción sucedía en los patios de los conventillos y el segundo en las habitaciones. Estas obras suceden en el borde de estos géneros.

¿Cuál fue el mayor desafío, al momento de empezar a armar las distintas partes de la historia?

Si se trata de teatro, para mi, siempre, el desafío es respetar la estructura dramática. Qué el conflicto siempre esté tenso…como las cuerdas de la guitarra, sino desafina.

¿contanos un poco como fue ese paso de la actuación a la escritora?

En mi caso mi escritora y mi actriz nacieron simultáneamente. El camino no es línea, por eso el paso seguro que no es hacia adelante, sino más bien son muchos pasos, por lo menos ocho, como el básico del tango. Conocer desde la experiencia cómo es la contrucción de un personaje me permite conocer la naturaleza de la construcción de un texto, ya que el texto es la consecuencia de la acción de un sujeto que en la medida que lucha contra lo que se le opone deviene personaje. El texto es una parte de la estructura, no es algo aparte, sin embargo, es lo primero que le llega al actor y a la actriz. EL texto, como dice el maestro Serrano, es un pretexto, el problema, incluso o sobre todo de los escritores es cuando nos confundimos el texto con el subtexto. Ahí la palabra suele ser hueca porque no hay estructura.

Me imagino que después de estos años arriba de un escenario debe haber un tipo de obras teatrales que te gustan más que otras… ¿Cuáles son tus preferidas para actuar o escribir?

Me interesan las obras que cuentan dos cosas, y no una. Porque en las que cuentan una sola “cosa” no hay metáfora, no tengo nada que hacer, ni como espectadora, ni como actriz. Hoy me interesan las obras que se comprometen con el contexto actual, no como panfleto, ni tampoco quiere decir que la metáfora quede atrapada en la ortopedia de un mensaje o moraleja, no me refiero a eso. Digo, porque lo creo así, y lo siento así que el teatro, además de un fin en sí mismo, como todo hecho artístico, que no tiene que servir para nada, sino que debe ser inútil en el sentido más estético de la palabra, digo que además el teatro no puede des-conectarse de su entorno, sino que debe ser ese espejo deformado donde poder reflejarnos, no porque sea una obligación, sino porque es su más preciado derecho.

 

Florencia Aroldi, escritora y actriz argentina.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*