OPERA LUCIA DI LAMMERMOOR

presenta
TEATRO EMPIRE
Hipólito Irigoyen
1934 – Tel. 4953-8254
Sábados 23 y 30 de
Septiembre a las 21 hs.
Entrada
general : $ 300
Jubilados
y estudiantes : $ 200

“Lucia Di
Lammermoor” es un drama trágico en tres actos con música de Gaetano Donizetti y libreto en italiano de
Salvatore Cammarano, basado en la novela “The Bride of Lammermoor”
de Sir Walter Scott.
La
historia transcurre en Escocia, a principios del siglo XVII, que cuenta la
unión imposible entre dos amantes.
Ficha técnico
artística
Lucia: Paula
Alba
Edgardo:
German Polón
Enrico: Felipe
Carelli
Raimondo:
Augusto Nureña Santi
Alisa: Anahí
Fernández Caballero
Arturo: Fabian
Frías/ Gustavo Oliva
Espectro:
Leandro de Souza
Vestuario:
Luis Vilches
Escenografía:
Zacarías Gianni
Diseño
Gráfico: Pablo Córdova
Prensa:
Kasspress : contacto@kasspress.com
Asistente
Dirección Escénica: Fernando Hensius
Dirección Escénica: Patricia Palmer
“Una historia que habla sobre la violencia del poder
político-militar y sus negociados con la Iglesia; permitiendo que la violencia
y la corrupción se apoderen de almas inocentes tan sólo por dinero. La Escocia
de fines del siglo XVI permite que la brutalidad masculina se proyecte
cruelmente sobre una Lucía indefensa, haciendo que esta mujer joven y enamorada
del enemigo acérrimo de su familia, culmine entregando su vida inocente como
broche de la hipocresía y la vileza de su hermano, hombre que por mantener su
poder y riqueza, termina sacrificándola cuando la obliga a casarse con quien
ella no ama. Lo que comienza mal… termina mal. Demencia, delirio y suicidio
siguen al amor frustrado”.
Gaetano Donizetti en su lenguaje musical, virtuoso, fácil y conmovedor conjuga
con el libretista Salvatore Canmmarano, quien supo extraer lo esencial de la
novela de “The bride of Lammermoor ” de Sir Walter Scott, una de las óperas más
bellas de la lírica universal.”
Patricia Palmer
LUCIA DI LAMMERMOOR
De GAETANO DONIZETTI
Opera en 3 actos
Acto 1:
En la costa cercana al Castillo de Lammermoor,  Enrico
Ashton, hermano de Lucia, trata con sus hombres de encontrar al misterioso
hombre que aparentemente la ha enamorado, Edgardo. Enrico quiere casar a su
hermana con un personaje rico e influyente, Arturo Bucklaw, quien siendo su
cuñado lo salvará de la ruina en la que se encuentra. Normanno, hombre de
Enrico, transmite la noticia de que Lucia realmente está enamorada de Edgardo
di Ravenswood, éste es  enemigo
mortal de Enrico (debido a que los Ashton desposeyeron en tiempos a los
Ravenswood del castillo). Enrico enciende en furia, a pesar de los consejos de
moderación que le sugiere Raimondo, el sacerdote de la familia.
En el bosque, junto a la fuente  Lucia está
esperando a Edgardo, su amado, mientras espera su llegada le cuenta a Alisa,
su confidente, que las aguas de esa fuente aún se tiñen de rojo en las
noches de luna porque siglos atrás un Ravenswood mató a su esposa, y la tiró en
ella. El relato horroriza a Alisa que insta a Lucia a marcharse de allí
presintiendo una nueva tragedia ya que sabe que Enrico está furioso buscando a
su rival Edgardo quien llega apresurado para ver a Lucia y le explica que por
razones políticas tiene que marcharse a Francia pero que antes quiere
encontrarse con Enrico para hacer las paces. Lucia se horroriza pues sabe el
odio que su hermano le tiene y teme por su vida. Edgardo decide que, de
momento, bastará con que ambos sólo se consideren marido y mujer ante Dios
sellando esta unión con un anillo. Los enamorados se despiden jurándose amor y
fidelidad eterna.
Acto 2
Unos días después, en el Castillo Lammermoor, Enrico
recibe de Normanno una  falsa
carta para mostrarle a Lucia que Edgardo, en el extranjero se ha enamorado de
otra para de este modo convencerla  que
se case con Arturo. Ella se resiste,  su
hermano la amenaza y le advierte que suya será la culpa de su ruina. Lucia,
culposa y atormentada por la infidelidad de Edgardo obedece la intervención
conciliadora de Raimondo quien logra convencerla de que el casamiento con
Arturo será lo mejor para todos.
Llega el día de la boda. Los invitados reciben a Arturo
Bucklaw, quien trae promesas de prosperidad para la deprimida familia Ashton.
Enrico lo recibe con vivas muestras de afecto tratando de disimular el tono
forzado de la boda. Lucia está desesperada, y entra hecha un mar de lágrimas
(“Llora por la muerte reciente de su madre”, miente Enrico) La boda se efectúa
de todos modos. En ese momento se entera Edgardo quien acaba de arribar de
Francia. Viendo que Lucia ha firmado el contrato, le arranca el anillo  y
maldice el momento en que la conoció. Enrico y Arturo desenvainan sus espadas y
se proponen herir al intruso, pero Raimondo, invocando su condición de hombre
de Dios, impone la paz. Edgardo se retira no sin antes recriminar por todo el
dolor que tanto Enrico como Lucia le han ocasionado a él y a su familia.
Acto 3
Enrico quien ha salido tras Edgardo, llega a la torre de
Wolferag en medio de una tempestad y desafía a duelo a Edgardo. Deciden que el
encuentro mortal será al alba en el cementerio de los Ravenswood.
Entre tanto, en el salón y mientras los invitados de la
boda bailan alegremente, aparece Raimondo, quien pide silencio y transmite que,
en un rapto de locura, Lucia en el lecho nupcial, ha matado a Arturo. Ella hace
su entrada, aún ensangrentada y con el cuchillo en la mano. En su desquicio
cree que se encuentra ante el altar con Edgardo, pero momentos de lucidez la
hacen tomar consciencia de todo el horror que está viviendo. La constante
alteración del espíritu de la pobre demente concluye cuando se desploma
agonizante. Enrico, que ha acudido al lugar, quiere increpar a su hermana, pero
Raimondo lo frena; en su lugar, acusa a Normanno de ser el culpable de todo.
El último cuadro, tiene lugar de madrugada en el
cementerio de los Ravenswood, Edgardo, al ver las luces encendidas del
castillo, supone que Lucia está celebrando con alegría su noche de boda
mientras él ni siquiera tiene fuerzas para enfrentar un duelo que no desea
porque más bien quiere morir, lanzándose sobre la espada de su enemigo.
Una comitiva funeral presidida por Raimondo llega con Lucia
en andas,  van a enterrarla.
Edgardo, desesperado, al comprobar que Lucia se ha matado, se suicida con el
puñal de un soldado del cortejo fúnebre y muere cantando su cabaletta, mientras
Raimondo le aconseja que piense en elevar su espíritu al cielo.

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