Padre Patria (Crítica)

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ALLA DE LOS LÍMITES
“Padre Patria” es la nueva apuesta de Paul
Caballero, que luego de “Crápulas” vuelve 
a lograr su cometido: inquietar al espectador prácticamente durante toda
la pieza.

 ¿Es el bien y el mal que se están enfrentando?
¿Es una suerte de pastor “educando” a su cordero descarriado? Julián Outeda, el
chico vestido de blanco, sin nombre,  que
es sometido por la fuerza intransigente de Francisco Mainella, de un impecable
negro que lo castiga y humilla. “Por levantar la voz estás preparado para
enfrentar el mundo?”. Entonces, este hombre prejuicioso y dominante lo está educando
para que pueda salir al mundo? Jamás sabremos sus intenciones.  

Juegos macabros de palabras como “familia” y
“malicia”; un círculo luminoso en el suelo a modo de barrera, golpes, desnudos,
oscuridad; todo eso forma parte de “Padre Patria”. Por momentos produce
escalofríos; por otros hasta una ternura que estremece.
La dirección de Caballero es impecable y las excelentes
interpretaciones de Outeda y Mainella son la clave de este drama. Juntos logran
un clima perfecto. Son dos piezas de ajedrez enfrentadas. Sus miradas y
silencios son aún más inquietantes que la violencia de sus palabras. Esas
miradas justamente le dan  brillo al
espacio; sí brillo, a pesar de la oscuridad reinante en todo el ambiente.
No es casual el contraste de colores en el
vestuario ideado por Natalia Queirolo: el yin y el yang del taoísmo que
representa esta dualidad de dos fuerzas que, a pesar de ser tan visiblemente opuestas,
necesitan complementarse de alguna manera para poder existir. Se pelean, se
abrazan, se odian, se necesitan …
A veces la vida es eso: el miedo a salir al
mundo o el terror de que el otro pueda subsistir en ese mundo sin nosotros. “Hay
un tiempo para cada cosa; siempre ha sido así y siempre lo será”, escribió
Caballero. Para descubrirlo hay que acercarse los miércoles a las 22.30 al
Teatro de Buenos Aires, Rodríguez Peña 411.         
Crítica: Laura Calle Rodríguez
Ficha Técnica:
Dramaturgia y dirección: Paul Caballero
Actúan:
Francisco Mainella, Julián Outeda
Vestuario:
Natalia Queirolo
Escenografía:
Dany Casco
Luces:
Fran Cantó

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