En Boca Cerrada (Crítica)

Presenta
En Boca Cerrada de Juan Carlos Badillo
Direccion: Jorge Azurmendi
Hoy se cumple un año, desde que el tío Coco dejo de estar
entre nosotros. Y un montón de recuerdos me vienen a la mente. Desde sus
desopilantes locuras, hasta su respeto que ponía con solo una mirada. Cada uno
en la familia tiene un recuerdo de él. Y eso lo vi el día que lo velaban. Cada
uno traía una anécdota. Y casi sin querer recorrimos toda su rica vida. Pero, por
algún motivo la Tía Ester (la Viuda) nos respondía con una sonrisa cada vez que
alguno de mis primos hacíamos alguna pregunta que al parecer resulta molesta.
En todas las familias hay un secreto bien guardado, y al parecer, entre Coco y
Ester hay más de los que yo pensaba.
Esto me hace acordar que, en el Teatro del Pueblo, se presenta la obra En Boca Cerrada de Juan Carlos Badillo, con la dirección de Jorge Azurmendi.
 

 Teatro:

Teatro del Pueblo
se encuentra en Av. Roque Sáenz Peña 943, caba. Apenas a 70 del obelisco
porteño. Con una capacidad de 244 espectadores, la sala se encuentra en un
Primer subsuelo, donde las personas con cierta discapacidad cuentan con un
ascensor perfectamente adaptado para llegar a la sala sin mayores
inconvenientes.

El teatro no cuenta con una confitería, la sala de espera es
acorde a la cantidad de espectadores con que cuenta la sala.

Obra:

Ni bien entre a la sala me encontré con una interesante
escenografía. Se podía ver perfectamente una casa antigua, como la de mis tíos.
Una vez que los espectadores se encontraban ubicados en sus butacas, nos piden
que apaguemos los celulares, y casi de inmediato las luces del teatro comenzaron
a bajar.

Unos segundos después, las luces comienzan a encenderse muy
lentamente, y como si fuera una foto sepia los actores se encontraban ya sobre
el escenario. Ante esta fotografía, todos quedamos sorprendidos gratamente. Segundos
después la imagen se descongela, y nos comienzan a contar la historia.

Víctor vuelve a
la casa en la que se crio luego del fallecimiento de su padre, Vicente. Y por un momento, todos los
recuerdos vuelven a su mente.  A partir
de ahí comienza una cierta cantidad de acontecimientos, que el director con
gran habilidad supo aprovechar en su plenitud la profundidad que cuenta el
escenario. Sin cortes, y con un perfecto manejo de las luces, nos iban
trasladando a lo largo del tiempo. Las actuaciones de Ulises Pafundi y Lucía Di
Carlo
, interpretando distintas edades, sin caer en el absurdo, son dignas
de destacar. O como me gusta decir a mí, el director ha sabido con gran atino,
manejar los tiempos de los actores.

Nada esta librado al azar, y todo está perfectamente
ensamblado. Cada uno de los personajes, me han contado la historia de una
manera muy suave, y por momentos robándome una sonrisa.

Roberto Romano, en
el papel de Vicente, Rita Terranova,
en el papel de Paula, Cristina Dramisino,
en el papel de Celia, y Hernan Muñoa,
en el papel de Fernando, con excelentes interpretaciones me contaron una
historia por lo más interesante. Donde la atmosfera provinciana esta todo el
tiempo presente. Y con un viaje permanente en los recuerdo, y en secretos que
hasta último momento se guardó cada uno de los personajes.

En Boca Cerrada,
es una obra imperdible para los amantes del Teatro, con excelentes actuaciones,
una maravillosa puesta en escena, y con una por demás perfecta dirección. Hacen
que En Boca Cerrada sea totalmente
recomendable.

Agradecimientos:

 Silvina Pizarro, muchas gracias por la invitación. Teatro del Pueblo, muchas gracias por
la excelente atención prestada. Muchas gracias a todo el elenco de En Boca Cerrada, por el maravilloso
momento vivido. Y como siempre muchas gracias a el maquinista de la Línea B de subterráneos por traerme de
vuelta a mi casa.

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