El Amante (Crítica)

Me encontraba sentado muy tranquilo en uno de los tantos
bares que tiene Buenos Aires, cuando en un momento dado un grupo de amigos
llegan al bar y piden algo de tomar. Está claro que cuando nos encontramos en
un bar, dos son los temas que nosotros los hombres tenemos listo para empezar
una conversación. Una es el futbol, es imposible que no comentemos alguna
jugada o queja contra el árbitro de turno. Y la otra, es hablar de que tan
cornudo es el vecino.
Luego de tomar mi café, llame al mozo y pedí la cuenta. Al
salir a caminar, me encontré con la cartelera teatral de El Tinglado, y entre las obras se encontraba EL AMANTE de Harold Pinter.
TEATRO:
Cuando vi la propuesta teatral, ya me pareció por demás interesante,
he ingrese al teatro.
Luego de hacer la presentación y acreditaciones
correspondientes, comencé a hacer una pequeña recorrida por el teatro.
De por si el teatro cuenta con 150 butacas, acordes para un espectáculo
de 90 minutos.
El acceso a la sala está perfectamente adecuado para
personas con cierta discapacidad. Y cuentan con un baño para personas
discapacitadas.
También cuenta con un espacio más que razonable para la
espera dentro del teatro. Y también con una cafetería, para que la espera sea más
confortable.
Obra:
Ni bien ingresamos a la sala nos indican las ubicaciones… y después
de los pedidos de que apaguemos los celulares, las luces se bajan. Y en breve
segundos los actores aparecen en escena.
Ni bien comienzan los diálogos entre Umbra Colombo (Sarah) y Nicolás Litvinoff (Richard), con la frase “¿Viene
tu amante hoy?”, podríamos decir que es una comedia de enredos. A pesar que a
medida que van pasando los minutos de la obra, no vamos dando cuenta a que
apunta la obra.
Uno de los pedidos de Sarah, es que por favor no regrese antes
de las seis del trabajo, porque seguramente vendría el amante…
Con una actuación solida de ambos actores, nos van haciendo
navegar por la intimidad de la pareja. Donde se mezclan la realidad con la fantasía.
El drama de una situación por lo menos incomoda y la ironía con la que se
expresa.
El director de la obra, María
Pía Molina Brescia,
ha tenido una interesante manera de resolver los
espacios del escenario, para mostrarnos distintas situaciones de la pieza
teatral. Como así también saber explotar la sensualidad de la bella protagonista.
Agradecimientos:
Muchas gracias Susan
Lonetti
por la invitación. Muchas gracias al Teatro El Tinglado, por la excelente atención recibida. Y como
siempre muchas gracias al maquinista de la Línea
B
de subterráneos por traerme de nuevo a mi casa.

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