Bicicletas (Crítica)

Si hay que me gusta hacer es andar en bicicleta. De por si
cuando vivía en Saladillo, era un medio de locomoción que usaba habitualmente.
Pero cuando volví a vivir en Buenos Aires, es un habito que deje de tener.
Caminando por la calle Medrano al 400 me encontré con el
Teatro El Estepario, una sala teatral bastante particular. Y me dije… por que
no conocerla… y la obra que me llamo la atención es BICICLETAS
TEATRO:
Lo primero que debemos aclara de esta sala es que se
encuentra en un primer piso, por escalera. Y a simple vista no cuenta con
acceso a personas con cierta discapacidad.
Cuando vamos subiendo las escaleras nos vamos encontrando
con una ambientación muy particular y pintoresca. Típica de una sala de antigüedades
del Barrio porteño de San Telmo.
Una vez en el primer piso, nos encontramos a un costado con
el ingreso a la sala y a la boletería. En la cual fui recibido con gran
cordialidad. Luego de hacer la presentaciones y acreditaciones del caso, comencé
una charla la más que interesante con la persona que allí se encontraba.
La sala cuenta con una capacidad total de 50 espectadores,
con un escenario bastante generoso por la cantidad de espectadores. Cuenta con
una sala de espera pequeña, pero teniendo en cuenta la cantidad máxima de espectadores,
podríamos decir que se ajusta al estándar que vengo viendo en otras salas.
La sala no cuenta con un servicio de bar ni confitería.
Obra:
Luego de dar la bienvenida a la sala a todos los espectadores
nos invitan a apagar los celulares y a entrar a la Sala…
Ni bien damos los primeros pasos en el espacio teatral, nos
damos cuenta que en el escenario ya se encuentran los actores en escena. Y como
no podía ser de otra manera… estaban andando en BICICLETA…
Luego de que nos acomodamos en nuestras butacas, las luces
bajan un poco y comienza la obra.
De a poco cada uno de los personajes en escena se van presentando
y nos van contando algunos en tiempo pasado… otros en tiempo presente, sus
historias.
De a poco vamos comprendiendo el nudo de la historia, que
con mucha simpatía nos va contando Belén Amada en su personaje Carolina.  Rosario Alfaro, casi con un monologo
estupendo casi sin respirar nos va entrando en su personaje, y en su relato en
algunos momentos más de un espectador de vio identificado. Y Cusenza Pablo, en
su personaje de Federico, con una voz firme nos va marcando los tiempos de la
obra.
Si bien la obra la podríamos tildar de Drama, la directora
de la obra Micaela Fariña, le ha dado un tilde de comedia, que muy bien supieron
interpretar los actores.
La obra dura un poco mas de una hora. Y durante casi todo el
tiempo los actores se encuentran arriba de una bicicleta… y pedaleando.
Agradecimientos:
Muchas gracias Micaela
Fariña
, por la invitación. Teatro El
Estepario
, muchísimas gracias por la atención recibida. Y como siempre
muchas gracias al maquinista de la Línea
B
de subterráneos que me trajo de vuelta a mi casa.

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