Entrevista a Irene Bazzano.

*¿Cómo fue que surgió la idea de llevar esta obra a el
Teatro?

Siempre me enamoro Lorca, y ésta, junto con EL
PUBLICO, son dos obras que adoro leer, e imaginar mil maneras de hacerlas,
propuestas diferentes, no tan convencionales. Arranque con Bernarda, porque la
siento más tierra, más cercana a mí.
*¿llevo mucho tiempo
el armado de la obra y como fue la selección de los actores que la representan?
Solo dos meses en
soledad y tres de ensayos. Fue un proceso verdaderamente fácil, sentí que hubo
mucha confianza y aceptación de propuestas, me gusta mucho trabajar con gente
que primero prueba y después cuestiona, o sea, que no prime el “No, pero…” Hice
casting, porque dentro del elenco estable de nuestro teatro (El laberinto del
ciclope) son mayoría hombres, y las incorporaciones fueron súper productivas.
Gente de teatro, profesionales. Si bien yo tenía muy en claro lo que quería
estéticamente, me sorprendí que fuera tan fácil dar con la mayoría de las
actrices en un primer llamado de casting.
*¿Qué cosa o que
sensación has sentido cuando termino la primera función?
Dura una hora y
cuarto, mi adaptación, y… habré visto 15 minutos y el resto lo escuche. Me
gusta escuchar el ritmo. Sé que sentí desde que comenzó hasta que termino mucho
gozo.
*Básicamente y sin
contarnos el final de la historia ¿Qué nos cuenta la obra? ¿Cuál fue el mayor
desafío, al momento de empezar a armar las distintas partes de la obra?
Me da escozor pensar
que alguien no conoce el final de la obra, o de que se trata, o de que en
verdad trata… Pero, por los que todavía no la vieron o leyeron, da más ganas
aun de mostrarla. Y por los que ya vieron otras versiones, y conocen mucho de
Lorca, también. Por qué esta versión es eso. Otra versión, con off presentes,
con detalles buscados para ser compartidos, y con diferencias.
El mayor desafío era
transmitir claramente lo que quería mostrar desde lo estético, y trabajar con 8
actrices y 1 músico interprete. O sea, trabajar con 9 seres humanos. Objetivo
cumplido, que me llena de satisfacción cada vez que sube la luz.
*¿Contanos un poco
como fue ese paso de la actuación a la dirección?
No lo recuerdo, con
sinceridad. Solo sé que disfruto de manera diferente ambas cosas, y me hacen
feliz.
*Me imagino que
después de estos años arriba de un escenario debe haber un tipo de obras
teatrales que te gustan más que otras… ¿Cuáles son tus preferidas para actuar y
cuales para dirigir?
Todas en las que el
conflicto me atrape. Para actuar, personajes alejados completamente a mis
formas. Para dirigir me gustan textos, autores, que me permitan volar desde
todos los sentidos, riesgo que me apasiona.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*