Desierto y Agua (Crítica)

Buenos Aires es una de esas ciudades que nos presenta una variedad
de actividades culturales casi única en el mundo.
Y yo me encontraba muy cerca de Scalabrini Ortiz y Av. Córdoba,
y un llamado telefónico me invitan a ver una Banda Emergente más que
interesante.
Dado la cercanía acepte la propuesta y me acerque al lugar…
Teatro/Sala:
Ubicado en Av. Córdoba 4379 (CABA), es una sala en un primer
piso. A simple vista no hay posibilidades de que personas con cierta dificultad
puedan acceder fácilmente.
En un ambiente muy ameno y amigable, se escuchaba la prueba
de sonido de la banda que venía a ver. Luego de una breve presentación con la
gente del Teatro/Sala, me indicaron con mucha amabilidad por donde tenía que
ingresar.
Me encontré con unas cuantas mesas como la de un bodegón,
una barra más que interesante, y una carta optima si vamos con algo de apetito.

Evento:
Ni bien entro a la sala, se me acerco mi amiga, que fue la
que me llamó. Me dio las instrucciones del caso, y me invito a que me acerque a
la barra haciéndome una cierta cantidad de sugerencia de la carta del lugar.
La banda estaba haciendo las pruebas de sonido. Desierto y Agua es la banda que viene a
ver.
Y la verdad que por ser la prueba de sonido…. Sonaba muy
bien.
Cuando termina las pruebas de sonido, mi amiga me presenta a
los integrantes de la banda. Fue una charla de amigos, más que muy interesante.
Me hicieron una breve reseña historia de los comienzos de su
banda, que la pueden leer en la entrevista que este portal le hizo a la banda.
La charla, fue breve pero interesante.
Como suele suceder en estos casos, una banda soporte se presentó
antes de que tocara Desierto y Agua.

Esta banda tenía preparada una performance, que resulto
atractivo a la vista, y mucho más cuando se empezó a escuchar cantar a los
integrantes. Tenían una manera particular de presentarse. Es que cada uno tenía
su momento de cantar sola en el escenario, y se iban sumando a medida que iban
pasando los temas. Original, y bueno.
Se apagan las luces, y ya es la señal que la banda comienza
a sonar. Y así fue.
Las luces comienzan a encenderse, y la banda de a poco
empieza a sonar. El sonido es muy bueno. La puesta en escena demuestra que hay
trabajo detrás de cada tema que la banda nos ofrece. Eso de alguna manera me
demuestra que mi amiga no me había engañado, cuando me dijo que es una Banda
Emergente, más que interesante.

El último tema que se toco fue a puro ritmo, e hizo que el público
presente, aplaudiera de pie.

En lo personal, la banda me gusto. Buen sonido. Buenos
temas. Demuestran que son muy apasionados por lo que hacen. En todo momento me
demostraron arriba del escenario que hay mucho trabajo previo en la preparación
de este evento… y mucha pasión y conexión entre los integrantes de la banda.
Seguramente vamos a seguir viendo o siguiendo a esta banda
en otras presentaciones. Y vamos ir conociendo más sobre ellos.

Agradecimientos:

Andrea Feiguin,
muchas gracias por la invitación. A los integrantes de Desierto y Agua, por la atención prestada y por brindarnos un
excelente espectáculo. Y como siempre al colectivero de la Linea 140 que me trajo de vuelta a mi casa

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